¡Un buen desayuno es la mejor manera de empezar el día!
Muchas veces, por falta de tiempo o por dormir un ratito más, salimos de casa sin desayunar e incluso los chicos se van al colegio sin desayunar. Pero en ese momento es cuando el cuerpo necesita energía para poder realizar las tareas del día y cumplir con las exigencias intelectuales y nosotros no se la damos. Desayunar no es tomar solo una infusión o mates cebados:
Des / Ayunar significa "quebrar el ayuno" y esto permite:
- Reconstituir las reservas de energía utilizadas durante la noche,
- Reestablecer las funciones del aparato digestivo y acelerar el metabolismo,
- Facilitar la pérdida de peso en forma estable y duradera,
- Mejorar el rendimiento físico y mental (quien no desayuna se sentirá cansado durante las últimas horas de la mañana),
- También puede ayudar a reducir la ingesta de energía y de grasa en el almuerzo.
Por lo tanto: es una forma inteligente de empezar el día.
Si no estamos acostumbrados a desayunar hay una serie de trucos para comenzar a hacerlo: podemos levantarnos 10 minutitos antes y desayunar, podemos dejar el desayuno parcialmente organizado (en la heladera para el caso de los alimentos frescos o sobre la mesa para los cereales, galletitas, tazas, etc.) la noche anterior, podemos turnarnos con el resto de la familia para prepararlo, o ingerir parte del desayuno en casa y parte en el trabajo o colegio.
¿Y la merienda? También es otra comida que salteamos o que reemplazamos por picoteos y snacks con pocos nutrientes y muchas calorías. Merendar es un hábito saludable recomendado para todas las edades y permite un aporte de nutrientes entre el almuerzo y la cena, período que puede ser demasiado largo.
Entre sus ventajas podemos citar:
- Permite completar el consumo recomendado de lácteos, cereales y / o frutas.
- Aporta la energía necesaria para completar las actividades del día o aquellas que requieren esfuerzo mental o físico.
- Calma el apetito y genera saciedad, evitando el picoteo o un exceso en el consumo de alimentos en la cena.
- Ayuda a controlar el sobrepeso.
Por estas razones resulta especialmente importante para los niños, adolescentes, embarazadas y madres que lactan por los mayores requerimientos de nutrientes durante estas etapas.
¿Qué debemos incluir en nuestros desayunos y meriendas?
Lo ideal es combinar alimentos de estos grupos:
- Lácteos (leche, yogur, quesos, licuados)
- Frutas frescas
- Cereales (copos, pan, galletitas, avena, arroz, barritas de cereales)
- Dulces
Por ejemplo:
- Leche con azúcar o saborizada
- Pan o galletitas saladas con queso y mermelada
- Infusión con leche y azúcar o edulcorante
- Tostadas con queso
- Una fruta
- Licuado de banana con leche
- Tostadas con dulce
- Yogur con copos
- Una fruta
- Yogur con frutas
- Una barrita de cereales
El desayuno y la merienda son también momentos para compartir, disfrutando del diálogo y del encuentro con la familia. Si evaluamos todas las ventajas, veremos que vale la pena comenzar a desayunar y merendar.

