Buena nutrición, fundamental para la calidad de vida.
El cuerpo humano, como todo organismo vivo, necesita alimentarse. Los alimentos que recibe le aportan nutrientes que cumplen alguna función fundamental. Las proteínas, por ejemplo, conformarán el desarrollo de las masas musculares; las grasas y los hidratos de carbono aportarán la energía necesaria para que se realicen todas las funciones del cuerpo; y los minerales construirán partes básicas del organismo, como el calcio para los huesos, e intervendrán en procesos biológicos, como el fósforo y el magnesio.
Asimismo las vitaminas serán fundamentales para esos procesos y el agua la será para todo el correcto desarrollo y funcionamiento del cuerpo.
Necesidades diferentes según etapas de la vida.
En razón de esas diferentes formas de actuar, los nutrientes del organismo humano y según distintas etapas de la vida de cada persona, las necesidades nutricionales del ser humano no son estáticas o siempre iguales, sino que van variando y así deben ser atendidas para un correcto funcionamiento del organismo. Estos conceptos son fáciles de comprender e, incluso, las personas en general ya tienen criterios desarrollados sobre estos aspectos. Así, por ejemplo, es normal entender que los niños en etapa de crecimiento, es decir, en etapa de desarrollo de su cuerpo, necesitan recibir buena cantidad de proteínas.
Pero hay también pre-conceptos equivocados:
Un típico error que suele cometerse es creer que al pasar la etapa de la niñez ya no es tan necesario el consumo de leche, interpretando que los jóvenes, por ejemplo, ya no necesitan sus buenos desayunos y meriendas. De igual forma, y por desconocimiento de que en la edad adulta y avanzada las personas tienen disminuida la capacidad de absorción del calcio (lo cual aumenta tu recomendación de consumo), suele ocurrir que éstos bajen su consumo. Por eso, también hay que cuidar la inclusión de leche en esta etapa de la vida.
En la adolescencia es fundamental el calcio
Durante la adolescencia, entre los 11 y los 15 años aproximadamente, se produce el mayor desarrollo en la estructura ósea del organismo. En este período se concreta la conformación de la mayor proporción de los huesos y entonces es fundamental el consumo de calcio y, en consecuencia, de su fuente alimentaria natural: la leche. Si esto no se realiza, la persona nunca alcanzará el desarrollo del esqueleto a que debería llegar. En el caso de las mujeres (mayoritariamente), esto llevará además a una mayor incidencia de osteoporosis en su edad adulta.
También la vitamina D
De igual forma, para lograr un correcto desarrollo óseo y un adecuado funcionamiento en general de todo lo relacionado con el metabolismo del calcio, es también fundamental el aporte de vitamina D. La misma se desarrolla naturalmente en el cuerpo por acción benéfica de los rayos solares sobre la piel (de manos, brazos, rostro, etc.), siempre que se consuma alimentos ricos en lo que llamamos “pro-vitamina D”, como los carotenos de la zanahoria, por ejemplo.
Alimentos para la adolescencia
Una dieta equilibrada en cuanto a la cantidad, la calidad, la armonía y la adecuación es la base fundamental. De lo antes indicado acerca del calcio y la vitamina D se debe destacar que la leche es un alimento fundamental, que debe acompañarnos desde la niñez hasta la edad adulta, ayudando a que nuestro esqueleto se desarrolle fuerte y sano.

Fuente: Dietary Prerference Intakes of Calcium, Academia Nacional de las Ciencias, 1997.
